La Confianza

En una conversación con un amigo de la universidad, en la cual debatimos sobre inversiones y creación de empresas, surgió el tema de la confianza ya que para invertir o emprender tenemos que confiar en algo o en alguien.

Él me decía que la confianza se gana durante las interacciones diarias que tenemos con los demás. Es algo que sucede de buenas a primeras y que como toda relación debe ir creciendo y afianzándose con el tiempo. Yo por mi parte le decía que más que confiar en los demás uno debe de confiar en sí mismo y en la capacidad de conseguir nuestros objetivos además de conseguir la motivación adecuada. A medida que discutíamos, la palabra confianza se volvió en un tema más interesante de lo que me había imaginado lo que me motivo a escribir este artículo.

Según WordReference la confianza es la esperanza firme o seguridad que se tiene en que una persona va a actuar o una cosa va a funcionar como se desea. Eso quiere decir que ambos teníamos razón, pero para mí la confianza debe ser primero en uno mismo, en tus valores, ideales y capacidad para lograr tus metas. Una vez que te conozcas lo suficiente y definas los puntos mencionados recién deberías confiar en algo o alguien.

El sustento que tengo para pensar así es sencillo, si tú no confías en ti cómo es posible que puedas confiar en los demás y peor aún como esperar que los demás confíen en ti. Para mí que una persona me dé su confianza es muy importante ya que demuestra que para él soy una persona con valores con las que se puede contar. A mi manera de ver, es un honor que alguien te considere de su confianza.

Me resulta curioso que en estos tiempos la palabra confianza se tome a la ligera y se escuche tanto a las personas decir que alguien de su entera confianza lo ha defraudado, comenzando por amigos, familiares y pareja. En todos los tipos de relaciones ha sucedido, para mí una vez que se pierde la confianza es difícil recuperarla. Creo que con el tiempo y las acciones se podría recuperar sin embargo creo que es complicado.

Para finalizar, hay que tener mucho cuidado con esta palabra y lo que conlleva, hay gente que lo toma a la ligera pero otras personas lo toman muy en serio. Yo prefiero ser  y conocer a las del segundo tipo porque son ellas con las que puedes contar para los retos que se presenten en la vida, desde un favor, un consejo y quien sabe, hasta un negocio.